20 años de experiencia en psicología, hoy reunidos en UTARA.

Equipo UTARA

María del Mar Aparici Sanmateu · Psicóloga General Sanitaria y Directora de UTARA Psicología
Nuño González Miguel · Educador Social y Coordinador del Área Socioeducativa

UTARA es un centro de psicología en Gandía y online para personas adultas, adolescentes y familias.

Nuestra historia comenzó en 2007 con Psicología Pura y ha ido creciendo y evolucionando hasta convertirse en el proyecto que hoy es UTARA.

A lo largo de estos años hemos acompañado a personas adultas, adolescentes y familias en diferentes momentos y dificultades, construyendo una forma de entender la intervención cercana, activa, integradora y clínicamente rigurosa.

María del Mar Aparici Sanmateu

Psicóloga General Sanitaria · Directora de UTARA Psicología

María es Psicóloga General Sanitaria y desarrolla la actividad clínica de UTARA con personas adultas, adolescentes y familias.
Su trayectoria comenzó en la Educación Social, una formación que marcó desde el inicio su manera de comprender a las personas: teniendo en cuenta no solo aquello que les ocurre, sino también su historia, sus relaciones y el contexto en el que viven.

Durante sus primeros años profesionales desarrolló su labor en diferentes ámbitos de la intervención socioeducativa. Trabajó en consulta acompañando a personas adultas, infancia y familias, participó en proyectos socioeducativos dirigidos a jóvenes, formó parte del sistema de protección de menores de Cataluña y colaboró en proyectos de cooperación internacional en Kenia.

El interés por profundizar en los procesos emocionales y psicológicos que encontraba en su práctica profesional la llevó a ampliar su recorrido con la formación en Psicología y, posteriormente, con el Máster en Psicología General Sanitaria.

Cuenta además con formación en mediación y resolución de conflictos, terapia sistémica, trauma y EMDR, áreas que integra en su práctica clínica en función de las necesidades de cada proceso.

Su recorrido entre la intervención socioeducativa y la psicología clínica ha construido una manera de trabajar especialmente atenta a la complejidad que existe detrás de cada persona y de cada dificultad. En consulta busca comprender qué está ocurriendo, qué experiencias y patrones pueden estar influyendo y qué recursos pueden ponerse en marcha para favorecer cambios que tengan sentido en la vida de cada persona.

Nuño González Miguel

Educador Social · Coordinador del Área Socioeducativa

Nuño es diplomado y graduado en Educación Social y cuenta con el Máster Universitario en Profesorado de Educación Secundaria, además de formación en terapia sistémica y Disciplina Positiva Su trayectoria profesional se ha desarrollado en diferentes ámbitos de la intervención socioeducativa. Ha trabajado en Autismo Burgos, en proyectos socioeducativos dirigidos a jóvenes y en los sistemas de protección de menores de Cataluña y de la Comunitat Valenciana, ámbito en el que continúa desarrollando actualmente su actividad profesional. También cuenta con experiencia como docente de Formación Profesional.

En UTARA participa especialmente en el área de familias, aportando la perspectiva de la Educación Social y una forma de intervenir especialmente práctica y estructuradora.
Su trabajo se orienta a comprender cómo está funcionando una situación en el día a día, ordenar aquello que se ha ido desorganizando y construir junto a las familias estrategias concretas que puedan trasladarse a la convivencia y a sus relaciones cotidianas.
El aprendizaje continuo, el trabajo en equipo y la coordinación con otros profesionales forman parte de su manera de entender la profesión y le permiten mantener su práctica en constante revisión y evolución.

Nuestra forma de entender la psicología

La experiencia nos ha enseñado que, para saber qué puede ayudar a cambiar una situación, primero necesitamos comprender qué está ocurriendo y qué puede estar influyendo en ella.

Por eso, en UTARA tenemos en cuenta a la persona, su historia, sus experiencias, sus relaciones y el contexto en el que vive, poniendo el foco en aquello que resulta relevante para cada proceso.

1.

Comprender para saber dónde actuar

Partimos de una evaluación que nos permita identificar qué está ocurriendo, qué puede estar generando o manteniendo el malestar y cuáles son los recursos de la persona.

2.

Una mirada integradora

Integramos diferentes modelos y herramientas psicológicas basadas en la evidencia, seleccionándolos y adaptándolos a las necesidades de cada persona y de cada proceso.

3.

Persona, vínculos y contexto

Entendemos a cada persona dentro de su propia historia y de las relaciones y circunstancias que forman parte de su vida. Esta mirada nos permite ampliar la comprensión del problema y encontrar diferentes puntos desde los que favorecer el cambio.

4.

Una intervención activa y personalizada

Acordamos objetivos, ponemos en marcha estrategias concretas y revisamos cómo evoluciona el proceso para ir ajustando la intervención a medida que avanzamos.

Comprender nos ayuda a saber dónde intervenir.

Actuar nos permite empezar a cambiar lo que está ocurriendo.

Antes de UTARA hubo muchos caminos

Viajar siempre ha formado parte de la historia de María. Empezó a hacerlo muy joven y, desde entonces, su recorrido la ha llevado como mochilera por Marruecos, Australia, Indonesia, Tailandia, Canadá, Estados Unidos y buena parte de Europa, además de participar en proyectos de cooperación en Kenia.

Pero había un viaje que llevaba años imaginando: cruzar su propia furgoneta hasta Sudamérica y recorrer el continente. Quería ver las ballenas, atravesar países por carretera y vivir durante un tiempo lejos de la vida que conocía.

Años después, aquel sueño se convirtió en un proyecto compartido. Durante un año, María y Nuño recorrieron Sudamérica junto a su hija de un año y medio y su perrita, viviendo en una pequeña furgoneta. Cambiar continuamente de lugar, adaptarse a países y códigos diferentes, convivir en pocos metros y afrontar situaciones fuera de lo conocido hizo de aquel año una experiencia tan extraordinaria como exigente.

El viaje también abrió un espacio para hablar, cuestionarse y pensar juntos cómo querían construir la siguiente etapa de sus vidas. En kilómetros de carretera, conversaciones y experiencias compartidas fueron apareciendo preguntas sobre la familia, el trabajo y la forma en la que querían seguir desarrollando sus profesiones.

Entre todas esas posibilidades hubo algo que se hizo cada vez más claro: querían seguir dedicando su vida profesional a acompañar a personas en sus procesos vitales. La experiencia acumulada, la formación y todo lo vivido durante el viaje empezaban a encontrarse en la idea de construir algo propio.

Sudamérica también les enseñó algo que después sería importante para hacerlo posible: adaptarse cuando cambian las circunstancias, sostener la incertidumbre y entender que algunos proyectos necesitan tiempo para encontrar su momento.

UTARA todavía no tenía nombre. Pero la dirección empezaba a estar clara.

Y en Bali encontramos el nombre

Tiempo después de volver de Sudamérica viajamos a Bali. Para María, la idea de construir un proyecto propio llevaba tiempo tomando forma. En Bali, Nuño empezó también a verlo con claridad. Algo que hasta entonces había necesitado conversaciones, tiempo y perspectiva comenzó a sentirse como una dirección compartida.

Durante aquel viaje, unos amigos nos invitaron a una ceremonia en Green School. Mientras esperábamos, entre el silencio, la música y los rezos de la ceremonia, Nuño señaló una palabra escrita en una pizarra.

UTARA.

María la miró. Después miró a Nuño y sonrió. No hizo falta decir mucho más. Los dos lo vimos.

Preguntamos qué significaba.

UTARA significa “norte”.

Y entonces todo encajó. Después de tantos caminos, cambios, aprendizajes y conversaciones, habíamos encontrado una palabra capaz de representar aquello que queríamos construir: un lugar desde el que acompañar a las personas a comprender qué les está ocurriendo, orientarse y encontrar hacia dónde quieren avanzar.

UTARA no fue el comienzo de nuestra historia.
Fue el nombre que encontramos cuando los dos estuvimos preparados para verla en la misma dirección.

UTARA significa norte. Y aquel día sentimos que habíamos encontrado el nuestro.

Psicología Pura: una historia que comenzó en 2007

Mucho antes de que existiera UTARA, ya existía Psicología Pura.

En 2007, Pura, la madre de María, abrió la consulta de psicología que se convertiría en el origen de lo que hoy seguimos construyendo. Desde entonces, por este espacio han pasado personas en diferentes momentos de sus vidas y la consulta ha ido creciendo y transformándose con ellas.

Años después, María recogió ese legado y comenzó a construir sobre él su propia trayectoria. Primero desde la Educación Social y, posteriormente, como Psicóloga General Sanitaria, fue dando forma a una manera propia de entender la psicología y de continuar un proyecto que había empezado una generación antes.

Y entonces ocurrió otra de esas coincidencias que terminan formando parte de una historia.

En Bali descubrimos que “pura” es la palabra utilizada para referirse a los templos. Para María, encontrar allí una palabra que había formado parte de su vida desde siempre adquirió un significado especial.

Pura era el nombre de su madre. Era también el nombre de la consulta de la que procedía. Y, de repente, representaba además la idea de un espacio al que acudir, detenerse y sentirse acompañado.

Hoy Psicología Pura es el área de psicología para personas adultas de UTARA y conserva el nombre con el que comenzó esta historia.

UTARA representa la evolución y el camino que continúa.

Psicología Pura nos recuerda de dónde venimos.

Hay caminos que empiezan mucho antes de que sepamos hacia dónde nos llevarán.

Ahora que conoces nuestra historia, podemos conocer la tuya.

UTARA cuenta con tres áreas de atención para acompañarte según el momento y las necesidades que estés atravesando:

Psicología Pura · Adultos
UTARA Adolescentes
UTARA Familias