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UTARA familias
Intervención familiar para comprender el conflicto y construir nuevas formas de relación
Hay familias que sienten que cualquier conversación termina en una discusión. Otras han dejado de hablar de los temas importantes para evitar el conflicto.
A veces las dificultades comienzan con las pantallas, los horarios o los límites, pero terminan afectando a la confianza, la convivencia y la relación entre todos.
No buscamos determinar quién tiene la culpa. Evaluamos qué está ocurriendo en el sistema familiar, qué necesita cada parte, qué patrones se repiten y qué factores mantienen el problema.
Una mirada sistémica
La familia es un sistema de relaciones. Cuando uno de sus miembros atraviesa una dificultad, el resto suele adaptarse intentando proteger, controlar, evitar conflictos, ceder o reaccionar con mayor intensidad.
Estas respuestas suelen surgir con la intención de ayudar, pero en ocasiones terminan manteniendo el problema.
No analizamos únicamente lo que hace una persona. Analizamos cómo se relacionan las respuestas de todos y qué necesita cambiar en el sistema.
Situaciones cotidianas en las que podemos ayudar
Cada conversación sobre normas o responsabilidades termina en gritos.
Los adultos discrepan continuamente sobre cómo poner límites.
Un hijo o hija ha dejado de contar lo que le ocurre.
Las pantallas o los videojuegos están desplazando el descanso, los estudios o la convivencia.
La familia siente que ha probado muchas estrategias y ninguna funciona.
Una separación está generando tensión y resulta difícil proteger a los hijos del conflicto.
Existen dificultades tras una adopción, un acogimiento o un cambio en la estructura familiar.
Las relaciones entre familiares adultos se han deteriorado.
Una pérdida, enfermedad o cambio vital está alterando el equilibrio familiar.
Nuestra forma de trabajar con las familias
Evaluamos la dinámica, no solo el comportamiento
Exploramos qué ocurre antes, durante y después de los conflictos, cómo responde cada persona y qué función puede estar cumpliendo la conducta dentro del sistema.
No buscamos culpables
Integramos las distintas perspectivas sin convertir a ninguna persona en el problema.
Comprender no significa permitirlo todo
Podemos comprender la emoción o la necesidad que existe detrás de una conducta y, al mismo tiempo, establecer límites claros.
Poner límites y cuidar el vínculo no son objetivos incompatibles.
Trabajamos sobre los patrones de relación
Ayudamos a detectar secuencias repetitivas (insistir, evitar, explotar, retirarse) y a construir formas diferentes de expresar necesidades, escuchar y resolver desacuerdos.
Regulación emocional
Trabajamos para que cada miembro pueda reconocer y expresar sus emociones sin que estas dominen la convivencia o rompan el vínculo.
Definimos cambios concretos
Establecemos objetivos y practicamos estrategias que puedan trasladarse a la vida cotidiana.
Ámbitos de intervención
Psicología perinatal.
Crianza, parentalidad y límites.
Conflictos y comunicación familiar.
Separaciones en las que resulta difícil proteger a los hijos del conflicto.
Conflictos entre familiares adultos.
Duelo, enfermedad y cambios vitales.
El objetivo no es controlar a los hijos
No trabajamos con las familias para conseguir obediencia inmediata o eliminar cualquier conflicto.
Trabajamos para comprender qué está ocurriendo, recuperar la función protectora de los adultos, establecer límites consistentes y construir una relación con mayor seguridad y comunicación.